Los pasillos y recibidores suelen ser las zonas más olvidadas a la hora de decorar una casa. Sin embargo, al ser lugares de mucho tránsito, sus paredes sufren constantemente roces, golpes de maletas, marcas de manos o el impacto de muebles. Una de las soluciones arquitectónicas más prácticas y estéticamente hermosas para solucionar esto es la instalación de frisos decorativos o arrimaderos de escayola.

Si quieres salir de la monotonía de las paredes lisas y añadir un toque de distinción a tu vivienda, te contamos por qué los frisos de escayola son una inversión excelente.

¿Qué es un friso o arrimadero? Se trata de un revestimiento o división que se coloca en la parte inferior de la pared, partiendo desde el rodapié del suelo hasta una altura que suele rondar entre los 90 y los 110 centímetros (aproximadamente a la altura del respaldo de una silla). Esta división horizontal se remata en su parte superior con una moldura perimetral.

Ventajas funcionales y estéticas

1. Protección real para tus paredes La escayola de alta calidad tiene una gran resistencia y durabilidad. Al instalar un arrimadero decorativo en la mitad inferior del pasillo o del salón, estás creando una barrera física que protege la pared original contra los roces diarios.

2. Separador visual de ambientes y texturas El friso divide la pared en dos zonas claramente diferenciadas. Esta partición es el sueño de cualquier decorador, ya que permite jugar con contrastes espectaculares:

  • Puedes pintar el friso inferior de un color elegante (como blanco roto, gris o azul marino) y la parte superior dejarla en un tono más claro para dar amplitud.

  • Es la excusa perfecta para integrar papel pintado. Colocar un papel con motivos vegetales o geométricos en la parte superior, apoyado visualmente sobre un sólido friso de escayola blanco, da un resultado de revista de alta decoración.

3. Oculta imperfecciones Si las paredes de tu pasillo tienen irregularidades, manchas difíciles o humedades antiguas ya reparadas pero que han dejado marca, cubrir la zona inferior con un friso decorativo es una forma brillante de disimularlo sin tener que alisar toda la casa.

Escayola frente a la madera o el MDF A diferencia de los frisos de madera o de tableros de densidad media (MDF), los frisos de escayola no se dilatan con los cambios de temperatura, no tienen problemas de carcoma y son ignífugos (incombustibles). Al unirse las piezas con masilla, el resultado es continuo y sin juntas de dilatación visibles.

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